El Papa concede a José Jiménez Lozano la medalla “Pro Ecclesia et Pontifice”

José Jiménez Lozano

José Jiménez Lozano

El Papa concede a Jiménez Lozano la medalla Pro Ecclesia et Pontífice

Un don y un regalo, una gran liberalidad de Su Santidad
el Papa Francisco y de la Santa Sede realmente”
lo que le deja “agradecido y endeudado

José Jiménez LozanoEl escritor y periodista José Jiménez Lozano aseguró este sábado al recibir la Cruz ‘Pro Ecclesia et Pontifice’, que otorga el papa, que se trata de un “regalo inesperado” con el que se “encuentra gratamente sorprendido”. “Lo considero como algo que pueda pasar a mucha gente, como un accidente de circulación, ya que otras distinciones las puede uno esperar más o menos, pero no en este caso”, dijo tras el reconocimiento obtenido a propuesta del arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez.

Instantes antes del acto de entrega, declaró que “supone que a los cristianos de momento no se les otorga condecoraciones” y que la Cruz recibida desde Roma tiene que vez más con la pertenencia “a la intelectualidad relacionada con la tradición católica española y ya no hay por qué cambiar”.

En cuanto a la parte de la distinción a su trayectoria y aportación a la muestra de arte sacro de ‘Las Edades del Hombre’, dijo que se trataba de un trabajo que tardó “bastante tiempo en hablar y gestar, con la intervención de muchas personas y es difícil nombrar a todas”. Al respecto indicó que la iniciativa se concibió sin una finalidad concreta pero se llevó a cabo al tratarse de “algo muy bonito ya que se podía contar una historia a través del arte y a cada obra se dé daba un contenido y lo que significaban los personajes que aparecían”.

En su discurso posterior en el Arzobispado de Valladolid, Jiménez Lozano aludió de nuevo a la Cruz ‘Pro Ecclesia et Pontífice’ y añadió que es “un don y un regalo, una gran liberalidad de Su Santidad el Papa Francisco y de la Santa Sede realmente” lo que le deja “agradecido y endeudado”.

Así, dijo que en su trayectoria no ha llevado a cabo no ha llevado a cabo otra cosa si no su tarea de escritor y periodista “inserto en la antigua historia de las letras europeas y españolas y católicas que han estado abiertas a las preocupaciones religiosas y culturales”.

Sobre el hecho de que la distinción papal tiene que ver con el antiguo proyecto ya realizado de ‘Las Edades del Hombre’ quiero recordar de manera especial al sacerdote José Velicia. “A él debió de ir o hubiera ido sin duda esta distinción que hoy se me hace; a Eloísa Garcia de Wattenberg, a quien ya se concedió este mismo reconocimiento; al Arquitecto don Pablo Puente y los otros amigos que plasmaron la idea en la que colaboré y que se hizo posible gracias a la acogida de los señores obispos de esta Archidiócesis y de la Junta de Castilla y León”, recordó.

A su vez, aseguró que a través de la exposición de arte sacro se permitió a muchos habitantes de las tierras de la meseta y otras españolas conocer el patrimonio de la Iglesia de Castilla y León, y reconocer obras de arte que habían servido al culto y que eran suyas. “Ellos se sentían siendo más por ellas y su significado, lo que es el propósito de la cultura, y esto es de primera importancia. La visión de pintura y escultura, combinadas con unas cuantas informaciones la música y los libros, haría que, el visitante tuviera una especie de encuentro singular con todo ello, en un ámbito más o menos llamativo. Hicimos una especie de ensayo y resultó que acertamos”, señaló.

Jiménez Lozano precisó además sobre ‘Las Edades del Hombre’ que al iniciarse el ciclo expositivo todo era una gran novedad. “Castilla ha sido víctima de la desamortización, en algunas zonas de la guerra civil, y las más veces de la incuria. Nos hemos llegado a encontrar unas tablas flamencas de escalones de la subida a la torre en una iglesia abandonada hacía años, pero también nos hemos encontrado maravillas en los conventos de clausura y aún en parroquias, sumamente cuidadas”, aseveró.

Para finalizar, expresó que la Cruz ‘Pro Ecclesia et Pontífice’ concedida por el Papa Francisco son un regalo y consideración personales que sólo podría relacionar en un sueño o con un cuento. “Lo pudiera imaginar protagonizados por un Papa, hablando con Matriovna que tenía una casa medio caída, una cabra y un gato cojo, pero era feliz tranquila, o hablando también con otros personajes de mis cuentos como la señora Claudina o el Licenciado Palacios, tío de la mujer de Cervantes, al que trajeran una medalla del Papa pasando por Constantinopla. Pero ocurre que esta es una distinción Papal verdadera, y le ruego entonces, señor Cardenal, que Su Eminencia reciba y comunique donde se conceden estas distinciones en nombre del Santo Padre, para que se acepte mi desconcertada y profunda gratitud”, concluyó.

Por su parte, Blázquez aseguró que el galardonado destaca por ser “un humilde y verdadero intelectual que siempre ha actuado como discípulo de la verdad, del bien y de la belleza”. Así, el prelado añadió que fue un “motivo de satisfacción” haber solicitado al Papa Francisco que se le concediera la distinción y que fuera atendida la petición.