El Papa Francisco declara Venerable al Papa Albino Luciano, Juan Pablo I

Sarcófago donde reposan los restos de Juan Pablo I, en las grutas vaticanas

Sarcófago donde reposan los restos de Juan Pablo I, en las grutas vaticanas

Voto positivo de las Causas de los Santos para que Juan Pablo I sea declarado Venerable

            Juan Pablo ILa Congregación para las Causas de los Santos emitió este martes un voto positivo para el reconocimiento de las virtudes heroicas de Albino Luciani, más conocido como Papa Juan Pablo I, que ocupó la cátedra de Pedro tan solo durante 33 días.

            Así lo ha reconocido el diario Avvenire, periódico de la Conferencia Episcopal Italiana, que ha asegurado que el voto se emitió «de forma unánime» y que ahora «el Papa tiene el camino libre para aprobar el jueves el decreto» que reconoce las virtudes heroicas de Juan Pablo I. La información publicada en Avvenire la firma Stefania Falasca, que, además de periodista, es la vice-postuladora de la causa de canonización del Pontífice italiano.

            De esta forma, concluiría así la fase diocesana de la causa de canonización y Juan Pablo I sería declarado Venerable. El siguiente paso es el de la beatificación, para lo que hace falta que sea reconocido un milagro atribuido a su intercesión. Por último, para que Juan Pablo I sea oficialmente santo haría falta un segundo milagro.

Último Papa italiano

            Juan Pablo IAlbino Luciani nació el 17 de octubre de 1912, en Forno di Canale, Italia. Hijo de Giovanni Luciani y Bortola Tancon, fue el mayor de cuatro hermanos. El 7 de julio de 1935 recibió la ordenación sacerdotal.

            En 1958 el Papa Juan XXIII lo consagró obispo y lo destinó a la diócesis de Vittorio Veneto. El 15 de diciembre de 1969 Pablo VI lo nombra patriarca de Venecia, y el 5 de marzo de 1973 es creado cardenal por el mismo Pontífice. De 1973 a 1976 fue vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

            El 26 de agosto de 1978 se convirtió en el 263 sucesor de san Pedro, convirtiéndose en el primer Papa de la historia con nombre compuesto. Falleció 33 días después por culpa de un problema coronario que le paró el corazón. Desde entonces, y hasta el momento, Juan Pablo I es el último italiano que ha gobernado la Iglesia católica.