El Programa de Acogida Internacional de San Juan de Dios recibe a 36 nuevas personas refugiadas

Mapa del recorrido de los inmigrantes

Mapa del recorrido de los inmigrantes

El Programa de Acogida Internacional de San Juan de Dios recibe a 36 nuevas personas refugiadas

El equipo de Protección Internacional de San Juan de Dios OHSJD

Equipo de acogida en el Centro de Ciempozuelos

Equipo de acogida en el Centro de Ciempozuelos

El proyecto se está desarrollando en Llar Sant Joan de Déu de Manresa, Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos y el Hospital San Juan de Dios de León Juan Carlos Gil, coordinador del Programa de Acogida en el Centro SJD de Ciempozuelos: “En apenas un año hemos conseguido arrancar el programa y acoger a más de 300 personas, de las cuales más de la mitad son mujeres y 143 son menores”. 

El pasado 21 de febrero llegaron 36 nuevas personas refugiadas sirias al Programa de Acogida y Protección Internacional de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, que fueron acompañadas desde Madrid por responsables del programa hasta los centros que están desarrollando el proyecto: Llar Sant Joan de Déu de Manresa, Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos y el Hospital San Juan de Dios de León.

Con la llegada de estas nuevas familias, ya son 304 personas de 17 nacionalidades distintas las  acogidas por la Orden Hospitalaria en nuestro país, para ofrecerles un entorno seguro en el que puedan iniciar un proyecto de futuro con unas condiciones de vida digna. Esta labor se realiza en el marco del Programa de Acogida y Protección Internacional que financia el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

A la recepción de las familias refugiadas que llegaron a España la semana pasada en avión desde Jordania, acudieron Consuelo Rumí, Secretaria de Estado de Migraciones, y Estrella Rodríguez, Directora General de Integración y Atención Humanitaria, que saludaron a los miembros del equipo de San Juan de Dios, entre ellos al Hno. Juan José Ávila, que también acudió a la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, donde se produjo la llegada.

Además de la Orden Hospitalaria acudieron entidades como Cruz Roja, Accem, CEAR, o  Cepaim, entre otras, que también trabajan en la acogida e integración de personas refugiadas. También había representación de la Organización Internacional para las Migraciones, que se ocupa de gestionar los traslados en el marco del programa de reasentamiento de refugiados sirios.

Durante la espera del avión, Merlys Mosquera, coordinadora del Programa de Acogida de San Juan de Dios, explicó que “trabajamos desde la hospitalidad, un valor universal, aunque en estos momentos son muchos y significativos los desafíos que aún existen en la acogida de personas refugiadas en España. A través del programa se facilita el acceso a derechos básicos como vivienda, educación y formación para poder optar a un trabajo y una vida digna de forma autónoma, pero queda mucho por hacer en cuanto a lograr un verdadero proceso de integración, sobre todo ampliar la participación e implicación de toda la sociedad”.

Personal del Centro Sanitario de Ciempozuelos

Personal del Centro Sanitario de Ciempozuelos

El Programa de Acogida de San Juan de Dios, que se desarrollará a lo largo de 2019 en Manresa, Ciempozuelos y León, tiene una duración de 18 meses y se estructura en dos fases: acogida temporal y preparación para la autonomía. Como el programa comenzó a finales de 2017, de las 74 familias beneficiarias que atiende la Orden Hospitalaria actualmente, un 36% ya se encuentra en la segunda y última fase, que tiene como objetivo principal el desarrollo de itinerarios personalizados de integración.

Según afirmó Juan Carlos Gil, coordinador del Programa de Acogida en el Centro SJD de Ciempozuelos, “en apenas un año hemos conseguido arrancar el programa y acoger a más de 300 personas, de las cuales más de la mitad son mujeres y 143 son menores. Todas ellas proceden de situaciones de conflicto o violencia, y antes de llegar vivían situaciones de gran vulnerabilidad, muchas de ellas con largas estancias en campamentos sin acceso a agua potable, sin acceso a atención sanitaria, menores sin escolarizar, , sin alimentación adecuada, etc. Por ello, a pesar de las dificultades que supone desarrollar un programa de estas características, debemos seguir apostando por la hospitalidad y el acceso de todas las personas a derechos básicos y una vida digna”.