l cardenal Osoro, preside en Madrid, la sesión de apertura del Proceso de Beatificación y Canonización del Caballero de Gracia

Jacobo de Grattis, el Caballero de Gracia

Jacobo de Grattis, el Caballero de Gracia

El Caballero de Gracia hacia los altares: «un santo actual»

El cardenal Osoro presidió en Madrid la apertura de la fase diocesana de la causa de canonización del Caballero de Gracia

            «Promover la santidad en la vida de la Iglesia es de las cosas más buenas que podemos hacer, porque la santidad es de las cuestiones más necesarias, ya que cura al mundo, que necesita curación», dijo el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, el miércoles durante el acto de apertura de la causa de canonización de Jacobo de Grattis, conocido como el  Caballero de Gracia, que tuvo lugar en el oratorio que lleva su nombre, en la Gran Vía madrileña.

            «Es necesario que nos contagiemos de la santidad, para poder curar como curaba el Señor a los enfermos; curar no con cualquier medicina, sino con la medicina de la vida del Señor», porque «el Señor nos quiere santos; nos da muchas alegrías, aunque a veces también alguna cruz para que nos unamos más a Él. Podemos ser santos viviendo en la vida diaria la vida del Señor, como esperamos que se pueda mostrar en la vida del Caballero de Gracia, en el proceso que ahora empezamos», señaló el arzobispo de Madrid.

            El acto tuvo lugar en un oratorio lleno de fieles, con muchos miembros de la Asociación Eucarística del Caballero, además de amigos y conocidos que participan de las diversas actividades formativas que organiza el oratorio.

            La postuladora de la causa, Juliana Congosto, recordó que el Caballero de Gracia «durante muchos años sirvió a la Iglesia como diplomático en misiones importantes en diversos países de Europa, junto a Juan Bautista Castagna, que llegaría a ser el Papa Urbano VII. En nuestro país trabajó como colaborador eficaz del nuncio de 1565 a 1572, y renunció a honores y distinciones, tanto civiles como eclesiásticas, que le ofrecían en agradecimiento a sus servicios. Por su intensa vida de oración, de penitencia y obras de caridad murió con fama de santidad. A su muerte le rindieron homenaje todas las instituciones religiosas de la ciudad. El proceso lo comenzó en su momento San Simón de Rojas, su sucesor, pero por causas desconocidas se perdió la documentación».

            Mauricio Álvarez, presidente de la Asociación Eucarística del Caballero, destacó que Jacobo de Grattis «puede ser una de esas personas que han recorrido el camino de la santidad y han alcanzado la heroicidad en el ejercicio de las virtudes cristianas en las diversas facetas de su vida profesional, que, en lo esencial, es siempre actual».