La ONU establece un día para las víctimas de violencia contra la religión

La ONU establece un día para las víctimas de violencia contra la religión

La ONU establece un día para las víctimas de violencia contra la religión

            La ONU establece un día para las víctimas de violencia contra la religión«Este no es solo un paso útil, sino también crucial. Hasta la fecha, la respuesta de la comunidad internacional a la violencia por motivos religiosos, y a la persecución religiosa en general, puede calificarse de demasiado escasa y tardía», ha afirmado Mark Riedemann, director de Relaciones Institucionales de ACN Internacional

            La Asamblea General de la ONU ha aprobado recientemente una resolución que establece el 22 de agosto como el Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Basados en la Religión y las Creencias.

            La proposición, presentada por Polonia con el apoyo de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Egipto, Irak, Jordania, Nigeria y Pakistán, fue aprobada el 28 de mayo y tiene «un mensaje claro: los actos de violencia por motivos religiosos no pueden y no serán tolerados por Naciones Unidas, los estados miembros y la sociedad», han explicado desde la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).

            Para Mark Riedemann, director de Relaciones Institucionales de ACN Internacional, «este no es solo un paso útil, sino también crucial. Hasta la fecha, la respuesta de la comunidad internacional a la violencia por motivos religiosos, y a la persecución religiosa en general, puede calificarse de demasiado escasa y tardía».

            Además, «la protección a aquellos que sufren violencia por motivos religiosos es también un reconocimiento de la libertad religiosa: una aceptación de la realidad sociológica de la religión en la sociedad, el papel positivo de la religión en las sociedades para garantizar la pluralidad y promover el desarrollo económico», ha subrayado Riedemann.

Un largo camino

            Sin embargo, para el responsable de ACN, «aunque es un paso importante, hay que seguir avanzando». Hoy todavía son muchas las comunidades religiosas amenazadas. Por ejemplo, «antes de la invasión de 2003, los cristianos iraquíes eran 1,3 millones. Hoy en día hay, en el mejor de los casos, 300.000».

            De esta forma, «corresponde a los Estados y a la sociedad civil garantizar que esta acción simbólica se convierta en una acción significativa. El objetivo final es prevenir actos de persecución religiosa en el futuro». El director de Relaciones Institucionales de ACN Internacional propone, en este sentido, el establecimiento de una plataforma dedicada de la ONU a la que los representantes de los grupos perseguidos o de las ONG que trabajan con ellos, puedan participar y proporcionar información de primera mano sobre su situación y los retos a los que se enfrentan.

            «Estos estudios de casos servirían de base para reconocer las tendencias de las persecuciones, los autores de tales atrocidades, cómo operan, cómo se financian y, al hacerlo, ayudar a desarrollar un plan de acción acorde para prevenir tales actos en el futuro. Las Naciones Unidas deberían trabajar para establecer un tribunal internacional que aborde la cuestión de la impunidad de los actos de violencia por motivos religiosos cometidos por grupos que van desde Boko Haram hasta Al-Shabaab y Daesh».