Misa en Acción de gracias por el Decreto de virtudes heroicas del cardenal vietnamita François-Xavier Nguyên Van Thuân

El Cardenal Van Thuán nombrado cardenal por S. Juan Pablo II

El Cardenal Van Thuán nombrado cardenal por S. Juan Pablo II

Misa en Acción de gracias por el Decreto de virtudes heroicas del cardenal vietnamita François-Xavier Nguyên Van Thuân

Cardenal Van Thuán El pasado 15 de septiembre se celebró en Roma una misa de acción de gracias por el reconocimiento de las virtudes heroicas del Card. Van Thuân, que estuvo presidida por el cardenal Peter K.A. Turkson, prefecto de la Congregación para el Desarrollo Integral de Servicios Humanos.

El pasado 4 de mayo de 2017, el papa Francisco firmó el decreto que reconoce las virtudes heroicas del cardenal François-Xavier Nguyên Van Thuân.

Para celebrar la promulgación de este decreto, y con motivo del 15 aniversario de su muerte, la Congregación para el Servicio de Desarrollo Humano Integral organizó esta celebración en acción de gracias, que tuvo lugar el 15 de septiembre del 2017, a las 10 horas, en la iglesia de Santa María de la Scala, en Roma.

La ceremonia estuvo presidida por el cardenal Peter K.A. Turkson, prefecto de la Congregación para el Desarrollo Integral de Servicios Humanos. El decreto se hará público y se leerá en italiano y en vietnamita.

Testigo de la esperanza

El testimonio del cardenal Nguyên Van Thuân es un verdadero “testimonio de esperanza”. Pocos como él, en nuestro tiempo, han sido realmente heroicos, especialmente en esta virtud.

Los trece años de prisión en condiciones muy duras, han hecho que él sea “un testigo de la esperanza” tema al que dedicó muchos pensamientos y escritos que se han convertido en los más vendidos en todo el mundo.

François-Xavier Nguyễn Văn Thuận (Hue, Vietnam, 17 de abril de 1928 – Roma, Italia, 16 de septiembre de 2002), obispo y cardenal de la Iglesia católica, fue proclamado Venerable por el Papa Francisco en mayo.

Van Thuan fue ordenado presbítero en 1953; obtuvo el grado de doctor en Derecho Canónico en 1959. Durante ocho años fue obispo de Nhatrang (1967-1975). En 1975 Pablo VI le nombró arzobispo coadjutor de Saigón, pero a los pocos meses, con la llegada del régimen comunista al poder de Vietnam, fue arrestado. Pasó 13 años en la cárcel, 9 de ellos en régimen de aislamiento. En 1988 fue liberado y puesto bajo régimen de arresto domiciliario en Hanoi, sin permitírsele regresar a su sede diocesana. En 1991 se le autorizó ir de visita a Roma pero no se le permitió el regreso. Desde entonces vivió exiliado en esa ciudad.

Juan Pablo II le nombró, en 1994, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz a la vez que dimitió como Obispo coadjutor de Saigón (llamada ahora Ciudad Ho Chi Min). En 2001, el mismo papa lo creó cardenal con el título de Santa María de la Scala. Falleció el 16 de septiembre de 2002 en una clínica de Roma, víctima de cáncer.

Proceso de beatificación

El Papa Benedicto XVI inició el proceso de beatificación del Cardenal van Thuan el 16 de septiembre de 2007. El 4 de mayo de 2017, el Papa Francisco aprobó el Decreto por el que se reconocen sus virtudes heroicas, el primer paso necesario para su beatificación.

Van Thuan. Libre entre rejas, es una reciente novela histórica de Teresa Gutierrez de Cabiedes, que con estilo vivo, directo y evangélico narra y recrea con grandísimo acierto la aventura humana del Cardenal Van Thuan.

Esta historia está basada en hechos reales: hechos heroicos portadores de una fuerza transformadora extraordinaria: la del amor llevado hasta el extremo.

Un hombre es llevado a prisión sin juicio ni sentencia. Su futuro se dibuja truncado por la desesperación. Aparentemente triunfa una opresión que impide la libertad. Y el cautivo se convierte en símbolo de todo un pueblo. El escenario cambia cuando su respuesta trasciende la lógica humana y provoca un huracán de reacciones.

Parece imposible atrapar con palabras una experiencia tan asombrosa como la que vivió F. X. Nguyen Van Thuan. Solo se puede tejer un relato de búsqueda, poner a prueba convicciones e interrogantes sobre las prisiones y verdugos que amenazan nuestro tesoro más preciado: la libertad.

Y es que esta novela está dirigida a todos, lectores jóvenes y adultos. Y sobre todo a los “encarcelados” hoy en día tras nuestros miedos, nuestras inseguridades, nuestras obsesiones o nuestras adicciones cotidianas (al consumo, al qué dirán, al perfeccionismo, al dinero, a las prisas, a la tecnología). Pequeñeces si observamos, por unos días de lectura, todos los personajes de muy diversas convicciones y reacciones que se cruzaron con Van Thuan en sus años de cautiverio.

El ritmo trepidante de la acción viene combinado con un diálogo profundo sobre la libertad interior y sobre los caminos que abren paso a una Esperanza.