Portugal y España buscan promocionar los caminos de Fátima

Camino de Santiago

Portugal y España buscan promocionar los caminos de Fátima

Dos millones verán al Papa en su visita.
Potenciar la ruta a Santiago desde el sur aliviaría la congestión

            PeregrinosAutoridades portuguesas y españolas estudian la posibilidad de promocionar de forma conjunta los turísticos caminos de Santiago y de Fátima, una alternativa que podría descongestionar la ruta francesa.

            La idea podría dar un fuerte impulso al Camino de Fátima, una ruta que consta de cuatro tramos entre Lisboa y Santiago de Compostela, explicó en un encuentro con corresponsales extranjeros la secretaria de Estado de Turismo de Portugal, Ana Mendes Godinho.

            En concreto, lo que se estudia, apuntó Mendes Godinho, es la “posibilidad de promocionar conjuntamente” ambas rutas, lo que conllevaría a aliviar la congestión del Camino de Santiago Francés al potenciar el viaje desde el sur.

            La idea surge en un momento en el que las autoridades lusas han observado el potencial de un tipo de turismo destinado a que las personas “se encuentren a sí mismas”, a los “descubrimientos” personales, ámbito en el que podría encajar bien el Camino de Fátima.

            También influye la próxima visita del Papa Francisco al Santuario de Fátima los días 12 y 13 de mayo para conmemorar el centenario de las apariciones, ya que dará visibilidad a este turismo religioso que, en opinión de la secretaria de Estado, tiene un importante margen para crecer.

            En cualquier caso, el Camino de Fátima va a contar con un refuerzo por parte del Gobierno luso de cara a la llegada del pontífice, fecha para la que esperan tener ya lista una iniciativa especial de promoción.

            “Se trata de que los visitantes asuman que Fátima es un destino para todo el año”, apuntó Mendes Godinho.

            Portugal estima que la visita que hará el Papa Francisco a Fátima los próximos 12 y 13 de mayo para conmemorar el centenario de las apariciones atraerá a dos millones de visitantes más al santuario luso.

            De cumplirse este cálculo, Fátima pasaría de seis millones de visitantes a ocho millones solo en un año, un dato que evidencia el potencial del turismo religioso en el país, tal y como expuso hoy Ana Mendes Godinho.

            Para aprovechar esa coyuntura, Portugal pretende promocionar los Caminos de Fátima, una ruta que consta de cuatro tramos que van desde Lisboa hasta Santiago de Compostela, lo que convertiría a esta localidad lusa en un destino para todo el año.

            En este sentido, Mendes Godinho destacó el esfuerzo de las autoridades por encontrar alternativas que permitan que el turismo siga creciendo en “temporada baja” y vencer así la estacionalidad.

            Para ello, acuden en busca de nuevos mercados que viajan en meses tradicionalmente menos demandados, como los turistas procedentes de Brasil, aunque también se pretende diversificar la oferta para seducir a visitantes de Escandinavia, Holanda o Polonia desplegando el turismo de naturaleza.

            “El turismo es una de las actividades más dinámicas de Portugal”, subrayó Mendes Godinho, quien destacó que en los últimos diez años los ingresos por esta actividad se han duplicado, hasta alcanzar los 12.700 millones de euros en 2016.

            Además, este sector generó un cuarto del total de empleo creado el año pasado, un dato que contribuye al hecho de que en el Portugal haya “un cambio de percepción” con respecto a la “importancia” del turismo, que representa alrededor del 10 % del PIB.

            Para seguir impulsando el turismo, Portugal ha puesto en marcha una estrategia hasta 2027 que cuenta con el consenso de todo el espectro político del país y que pretende que el sector crezca evitando algunos riesgos.

            Uno de ellos es, por ejemplo, “la sobrecarga” de turistas que ha provocado quejas en ciudades extranjeras, como Barcelona, al apostar por el turismo de interior, con el que esperan mejorar la conexión en cuanto a transportes.

            También diversificar la tradicional oferta y que el país se conozca más allá de Lisboa, Oporto, las Azores, Madeira o el Algarve.