Una tesis demuestra que el cáliz de Valencia es el auténtico Santo Grial

La Última Cena. Juan de Juanes 1560, con el cáliz de la catedral de Valencia. Madrid, Museo del Prado

La Última Cena. Juan de Juanes 1560, con el cáliz de la catedral de Valencia. Madrid, Museo del Prado

Una tesis demuestra que el cáliz de Valencia es el auténtico Santo Grial

La autora de la tesis, Ana Mafé, con el Santo Grial

La autora de la tesis, Ana Mafé, con el Santo Grial

            La investigadora Ana Mafé García está segura, al 99,9%, de que el cáliz de Valencia es el que Jesucristo utilizó en la Última Cena. La búsqueda eterna del Santo Grial terminaría así en la ciudad del Turia. Así lo argumenta en su tesis esta doctora en Historia del Arte por la Universidad de Valencia –quien ha admitido ser una «admiradora de la pieza» que se custodia en la Catedral–, y ha explicado la metodología de investigación aplicada, que ha sido la iconográfica.

            Mafé ha presentado este miércoles su las conclusiones del primer estudio en el mundo de la protohistoria del Santo Cáliz, respaldadas con pruebas documentales y científicas partiendo del estudio más importante realizado en los años 60 por don Antonio Beltrán. «Quien en 1960 –indica la investigadora– nos cuenta unas cosas que se han ido perpetuando y constatando por el resto de investigadores que hasta la fecha han estado en contacto con la pieza». La primera de ellas, la estructura de la copa, que por su forma, esta proviene del siglo I o II antes de Cristo. «Teníamos claro el cuándo, pero no el dónde, nos faltaba su DNI», ha matizado Mafé. Tras un estudio volumétrico, descubrieron que la copa está hecha con medidas hebreas.

            «Estando en Jerusalén consultando con expertos en la materia, descubrimos aportaciones que hasta la fecha no se conocían. Ejemplo de ello es que el Santo Cáliz es una verdadera copa hebrea y nunca se había catalogado así. Analizando el material pétreo de la copa observamos que está hecha sobre piedra catalogada en la Antigüedad como sardius, representativa de la tribu de Judá, a la que perteneció Jesús de Nazaret», comenta la investigadora.

            Otra aportación es una nueva lectura a inscripción del pie del cáliz de Valencia. A través de un triángulo en la base de la epigrafía, se ha conseguido resolver un mensaje encriptado hasta la fecha: «Se alude a Jesús en su nombre hebreo, en base al idioma hebreo y árabe aljamiado».

            Con los resultados obtenidos de la tesis, la doctora Ana Mafé ha empleado además la regla de Laplace, un barómetro científico de probabilidad, sobre las cuestiones técnicas que debería de cumplir el Santo Grial, en base a los preceptos judíos del siglo I y a la tradición que sustenta a cada una de las supuestas copas que se han sometido a dicha prueba. Así pues, ante este mismo escenario, el cáliz de Valencia cumple el 99,9% de los requisitos, mientras que el porcentaje para el cáliz de doña Urraca de León es del 33%. «Ésta solo es una regla matemática de probabilidad, mi metodología es la iconográfica, la de la historia del arte», ha querido incidir la experta.

Catedral de Santa María de Valencia, donde se custodia el cáliz

Catedral de Santa María de Valencia, donde se custodia el cáliz

Mafe ha explicado que es la primera vez que se cataloga el Santo Cáliz de Valencia, por lo que, a partir de ahora, quien se refiera a la pieza en tres estudios o documentos deberá hacerlo como «Kos Kiduhs Esther – 2018 Valencia». En el estudio se certifica así que es la única copa de ese periodo que se conserva entera en todo el mundo. «Al tratarse de una copa hebrea, coetánea a la época de Herodes, la datación en su primitivo entorno la sitúa en el periodo del segundo templo de Jerusalén», añade la investigadora.

            La tesis doctoral de Mafé se titula ‘Aportes desde la Historia del Arte al turismo cultural: el Santo Cáliz de Valencia como eje del relato turístico que sustenta el Camino del Santo Grial en el siglo XXI’ y se ha podido realizar gracias a una beca dentro del programa #verysentirlacultura del Centro Óptico Losan. Mafé incide en la importancia de esta beca y comenta: «Si todas las PYMES becaran un doctorado, en unos años Valencia sería Harvard».

            Junto a Mafé se encontraban la doctora Ángela Di Curzio, experta en las Catacombe SS. Marcellino e Pietro de Roma (a la que la investigadora ha agradecido que corroborara la leyenda que situaba la copa en Roma), la doctora María Gómez Rodrigo, profesora titular de la Universitat de Valencia experta en pintura al fresco y Juan Miguel Díaz Rodelas, sacerdote custodio celador del cáliz valenciano.