El testimonio misionero de Paulina Jaricot

Iglesia de San Nizier, en Lyon donde reposan los restos de Paulina Jaricot

Iglesia de San Nizier, en Lyon donde reposan los restos de Paulina Jaricot

El testimonio de
Paulina Jaricot

Paulina JaricotEl Evangelio se transmite a través de encuentros personales, apuntó en su intervención el arzobispo Giampietro Dal Toso, presidente de las Obras Misionales Pontificias (OMP) y subsecretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, destacando también la importancia de implementar caminos de iniciación cristiana. En su ponencia, pronunciada en la Oficina de Prensa del Vaticano, recuerda los importantes aniversarios vinculados al mundo misionero de 2022: los 400 años de la Congregación, los 200 años de la fundación de la primera obra misionera, la Obra para la Propagación de la Fe, los 100 años de la elevación a categoría pontificia, de tres de las cuatro Obras Misioneras.

«En ese gran contexto celebraremos, en Lyon, el 22 de mayo próximo, la beatificación de Paulina Jaricot, fundadora de la primera Obra», anuncia Dal Toso centrándose en la experiencia de esta mujer francesa, nacida en 1799, en una familia de adinerados trabajadores de la seda, y quien desde muy joven tuvo un enorme impacto en la vida de la Iglesia. «Una gran misionera», y además “extraordinariamente moderna”.

Paulina decide, de hecho, ayudar espiritualmente a los misioneros con la oración y concretamente con las colectas: a los 19 años, en 1818, da vida a la colecta de fondos para la misión entre los trabajadores de su padre, una verdadera red organizada en la que los participantes se reúnen para donar e intercambiar noticias de las misiones. Pronto el sistema se extendió por Francia y Europa, y luego se institucionalizó con la creación de la Obra de la Propagación de la Fe, fundada oficialmente el 3 de mayo de 1822. Luego, crea el Rosario viviente y muchas otras obras.

“Creo que podemos decir que quería involucrarse en la misión en tierras lejanas para evangelizar en tierras vecinas», remarca monseñor Dal Toso. “El aporte de las Obras, que partió de esta intuición – afirma – fue fundamental para la historia de las misiones en los siglos XIX y XX, porque involucraron básicamente a los fieles católicos y les dieron a conocer la misión”. No solo en el pasado sino también hoy: en este año la Sociedad para la Propagación de la Fe ha apoyado a 893 circunscripciones eclesiásticas en territorio de misión con un aporte para gastos corrientes y ha invertido más de 10 millones de dólares para la formación de catequistas.

Las siervas franciscanas de María

Tomando la palabra, sor Alessandra Dalpozzo, madre general de las Siervas Franciscanas de María, ilustra la historia de esta Congregación que nació en 1744, en Quadalto, Palazzuolo sul Senio, en la provincia de Florencia, por tres niñas: las hermanas Annamaria y Apollonia Tani y Caterina Benelli. Las Siervas Franciscanas de María conjugan el espíritu de contemplación con el de apostolado en las parroquias, en las misiones populares, en la educación, en la pastoral juvenil y en la asistencia a los pobres y enfermos. Hoy están presentes no solo en Italia, sino también en Colombia e Indonesia. Desde 2010, dirigen dos internados en Timor para dar a un centenar de niñas la oportunidad de asistir a la escuela secundaria. También cuidan su crecimiento humano y espiritual en el momento crucial de la adolescencia. Mostrando algunas fotos, la hermana Dalpozzo también habla sobre la construcción de la capilla en su conjunto.

Los misioneros laicos están creciendo

También se ofrecen en la Oficina de Prensa del Vaticano algunas estadísticas que presenta la Agencia Fides, extraídas del último «Anuario estadístico de la Iglesia», relativas a 2019 con una comparación con el año anterior. Además del aumento del 17,7% en el número de católicos en el mundo – creciendo en todos los continentes excepto en Europa -, los datos revelan también el crecimiento de más de 34 mil unidades en el número de Misioneros laicos en el mundo, que llega a más de 410 mil. El número total de obispos en el mundo ha disminuido en 13, llegando a 5.364, mientras que el número total de sacerdotes en el mundo ha aumentado a 414.336. Una disminución sustancial nuevamente se revela en Europa (-2,608), seguida del continente americano (-690) y Oceanía (-69). Los incrementos se registran en África (+1.649) y Asia (+1.989).

También se proporcionaron datos sobre el compromiso en el campo de la instrucción y la educación: la Iglesia gestiona 72.667 jardines de infancia en todo el mundo; 98.925 escuelas primarias; 49.552 escuelas secundarias. También apoya a 2.395.540 alumnos de secundaria y 3.833.012 estudiantes universitarios. Es importante destacar la presencia de institutos benéficos y asistenciales que gestiona la Iglesia en el mundo, y que incluyen, por citar algunos datos, 5.245 hospitales con mayor presencia en África y América; 14.963 dispensarios, principalmente en África y América. Y además, hospitales de leprosos, hogares de ancianos y personas con discapacidad, orfanatos y otros.

Según la última variación registrada, entonces, las Circunscripciones eclesiásticas dependientes de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos suman 1.117. La mayoría de las cuales se encuentran en África (517) y Asia (483). Le siguen: América (71) y Oceanía (46).