Se presenta el Año Ignaciano: una oportunidad para la conversión

Se presenta el Año Ignaciano
Se presenta el Año Ignaciano: una oportunidad para la conversión

San Ignacio Loyola, Jacopino Conte, 1556

San Ignacio Loyola, Jacopino Conte, 1556

Comenzó el 20 de mayo en Pamplona, lugar en el que san Ignacio de Loyola fue herido durante el sitio de la ciudad. En ese momento, hace 500 años, comenzó una hermosa historia de Dios

La Compañía de Jesús ha presentado este viernes los principales actos del Año Ignaciano que conmemora el quinto aniversario de la conversión de san Ignacio de Loyola, un proceso que comenzó un 20 de mayo 1521 tras caer herido en combate durante el sitio de Pamplona y que culminó en Manresa. Una celebración que quiere ser un estímulo para la conversión de todo el entorno ignaciano, incluidas las comunidades laicales y las obras apostólicas, según ha afirmado el provincial de los jesuitas, Antonio España.

En este sentido, España ha insistido en que lo que se celebra este año no es un nacimiento ni una muerte, sino «una transformación», la de Ignacio de Loyola, que ha explicado a través de cuatro expresiones. La de la «herida curada», esto es, que «hay curación, sanación y perdón» ante la vulnerabilidad que se abre paso en la sociedad actual; la del «camino espiritual», que todos estamos llamados a recorrer, y donde el silencio es una manera de vivir; la de la «experiencia integral», que «desde la felicidad plena orienta la vida a Dios y al prójimo»; y la del «ser abierto», pues pasa «de vivir centrado en el ego a vivir descentrado para más amar y sentir».

Se presenta el Año Ignaciano

Se presenta el Año Ignaciano

«Los aniversarios nos pueden ayudar a entrar en dinámica de conversión, porque la necesitamos todos y son procesos que no se acaban, constantes. Necesitamos crecer para hacer presente hoy el Evangelio», ha añadido. Así, ha recalcado la invitación «a afrontar heridas para curarlas, a hacer un camino espiritual profundo y no superficial, a una aceptación de la diversidad de la propia vida y de la de otros, y a entrar en un mundo que sigue sorprendiéndonos».

Para Abel Toraño, coordinador del Año Ignaciano, el principal mensaje de este acontecimiento es que «la herida es posibilidad de camino y encuentro». «En san Ignacio hay una herida al comienzo. Él sintió que, aun herido, no estaba abandonado», ha añadido.

Además, la actualidad de su figura hoy tiene mucho que ver con el deseo de todo ser humano «de plenitud, de una vida lograda, que merezca la pena». «Esto nos une a todos», ha subrayado, para, a renglón seguido, afirmar que a san Ignacio le fue necesario pararse, detenerse, ver que tenía una interioridad.

Principales actos

Durante la presentación, Toraño detalló los principales actos del Año Ignaciano, que arrancará en Pamplona el 20 de mayo con una Eucaristía presidida por el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, y concelebrada por el padre general de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa. En torno a la fiesta de san Ignacio (31 de julio), también habrá varios actos, entre ellos la visita del padre general al santuario de Manresa o el encuentro mundial de jóvenes CVX.

Por la pandemia, muchos de los eventos programados para este 2021 han tenido que ser trasladados al 2022. Es el caso de un macroencuentro de MAGIS (4-6 de marzo), donde jóvenes de toda España se reunirán en Loyola; la jornada de conmemoración mundial (12 de marzo) en todo el mundo, que coincide con el 400 aniversario de la canonización de san Ignacio; el congreso mundial de antiguos alumnos en Barcelona (13-17 de julio) o la clausura del Año Ignaciano en Loyola (31 de julio).

Sobre la posibilidad de que el Papa Francisco visite alguno de los lugares emblemáticos referidos a san Ignacio de Loyola, Antonio España ha señalado que se ha pedido a la Conferencia Episcopal que, a su vez, ha trasladado la solicitud a la Santa Sede. «Esperamos que sea posible», ha afirmado. Un posibilidad, ha concluido, podría ser antes o después de su viaje a Portugal para la Jornada Mundial de la Juventud de 2022.